martes, 22 de enero de 2013

La "necesidad" del ahorro

... tal vez lo que más preocupa, es que el llamado a ahorra no sea para promover adquisiciones patrimoniales por parte de las familias de la ciudad...
Ayda María Martínez
Artículo: ¡Ahorrar para pagar impuestos! - Sección: Tú, Ciudad - Diario: ADN (22 Enero 2013)

La noción el ahorro económico viene de mucho tiempo atrás, casi desde que el modelo económico actual rige en sus incalculables versiones anteriores. Sin embargo el verdadero concepto si ha cambiado a través de las eras históricas de la humanidad. Me gusta pensar en la edad media por ejemplo, donde no existía un modelo económico enfocado en el "dinero" para todo el mundo. Los vasallos producían y el señor feudal usufructuaba. Sin embargo, la producción podía ser aumentada un poco con el fin de entregar la cuota, dividir entre su familia y de paso tener para cambiar por un poco de otos productos necesarios o no necesarios para la supervivencia. El famoso trueque, basado en una concepción del ahorro algo diferente a lo que estamos acostumbrados a ver. Debido a esta mentalidad nace la burguesía, quienes son aquellos que descubrieron en este modo de vida un modelo a seguir y se salieron de los límites permitidos para adquirir sus propios productos y servicios para una vida un poco más cómoda. Es aquí donde entra de forma poco respetuosa el dinero representado en las monedas de cobre que adquieren un valor estándar para realizar las transacciones entre los objetos de una forma más "fácil" y controlada.
Aquí vemos un cambio en el sentido del ahorro, ya que el fin no era la supervivencia como en la edad media sino para generar lujos y comodidad como hicieron los granes burgueses. Cuando las arcas del dinero de un burgués crecían se creaba la "necesidad" de mejorar la vivienda, los vestuarios, la ornamentación y decoración de la casa, los transportes y los sirvientes que permitían una vida llena de comodidad y adornada con lujos.
Petrus Christus.- El Joyero y los prometidos o San Eligio en su taller. 1449. Oleo sobre tela.
Imagen tomada de: http://artecontacto.blogspot.com/2008/12/la-burguesia.html

Saliéndonos un poco de la vista occidental, ya que pasaremos por unos años de obscuridad donde para la religión católica apostólica romana la palabra "ahorrar" era como un pecado porque los bienes materiales no era para el común, visitaremos el oriente, donde este concepto varía bastante de lo que conocemos. En sí, la noción es la misma, y se siguen acumulando recursos para lograr un fin, pero a diferencia de occidente, el colectivo manda, y los ahorros son mancomunados. Esto quiere decir que los lujos son del pueblo y para el pueblo, y aunque la administración sea una sola, el pueblo disfruta de lo que se siembra cuando se recoge. Estoy hablando más que todo de lo que actualmente es China, Japón y Corea. Los lujos propios solo se veían en el caso del Emperador. Como toda la historia, no todo es e color rosa, como sucedió en Japón, cuando dichos ahorros se invertían en la guerra. Esto sucedió cuando el Shogunato llegó al poder, y se dejaron de lado los lujos y la comodidad por la recuperación de territorios y la defensa de los enemigos.
A la final se observa que aunque el sentido del ahorro cambie de acuerdo a la necesidad y la época histórica la noción es la misma. En palabras más sencillas, el modelo es el mismo pero el fin es distinto de acuerdo a lo que se necesite. Pero, hoy en día se observa un fenómeno que observa este modelo y lo modifica para la conveniencia de unos pocos. Como se lee en la columna de referencia a este escrito, Ayda escribe que las necesidades hoy en día cambian, y lo que antes se requería para lujos y comodidad personales ahora se requiere para lujos y comodidad de un estado corrupto. Se ha creado la necesidad el pago de impuestos, y las entidades bancarias crean una necesidad de pago de créditos. Hoy es mucho más común que alguien ahorre para pagar el impuesto predial que para comprarse el televisor para el cuarto del hijo de 6 años, o más común que se ahorre para pagar la tarjeta de crédito el siguiente mes cubriendo un gasto de hace 2 años que ahorrar para arreglar las goteras de la casa que inundan la cocina. No hay un sistema de ahorro para lujos y comodidades personales como en el pasado en occidente, ni colectivos como en oriente. Los beneficiarios son contados, y ya es parte del modelo de vida actual.

El extra de hoy es este: