domingo, 10 de septiembre de 2017

Razón de ser

La base del ser humano, sin tener conocimiento de algo más allá, es la objetivización de sus ideales. Cada quién, de acuerdo a la cultura en la que se desarrolla, crea objetivos a corto, mediano y largo plazo, que son los mismos que permiten tomar decisiones y realizar acciones día a día. Estos objetivos (muchas veces tácitos) son el resultado de una gran cantidad de información que confluye durante nuestros primeros años de vida, entre familia, estudios, personas cercanas, círculo territorial y medios de comunicación masivos. Cada parte se encarga de entregar la información necesaria para nuestros sentidos, sin embargo, esta información se prepara e inevitablemente contiene una carga de intereses asociados a objetivos de otras personas ya sean personales o de otro tipo. Veamos esto un poco más a fondo, tratando de adentrar en cada uno de los casos mencionados:
  • Una familia estrenando bebé: Desde antes de nacer se arman planes, se intenta definir cómo será la educación, la habitación, la relación con el bebé; se coloca hasta un nombre. Todas estas decisiones vienen fundamentadas por una sociedad, por experiencias, por familia cercana, por gente cercana, por lo que dice televisión o internet. Los nombres se colocan a la moda, o intentando no pertenecer a la moda, (pero ya existe un marco de referencia para el nombre. "¿Te suena este nombre? ¡a mí me parece hermoso!" son sensaciones que tienen un inicio en otro punto, ya sea porque hayan sido escuchados, o porque es un nombre de moda o de un famoso. Y así con cada decisión, viene de algún punto, por lo cual, en el momento que nace el bebé ya tiene una pre-construcción o un acondicionamiento base. Los colores de los juguetes, camas y ropa son rosados porque es niña, o azules porque es niño. La ropa tiene capota (porque le gusta al papá así), pero las medias son de rayas (porque a la mamá le fascinan las rayas). Y así cada detalle es un pre-acondicionamiento que marcará la vida, las acciones y decisiones de este bebé en su futuro. Pero el impacto de la familia no acaba ahí, ya que temas como "este jardín es mejor que este otro", "no comas dulces", "no te acerques a ese compañero", "tienes que alistarte para ir a misa", "debes tener las mejores notas", "felicitaciones, vas por buen camino", "usa el internet" y muchos más van formando año a año, mes a mes y día a día al crío en crecimiento. Decir un "no" o un "si" ya marca una referencia y construye un comportamiento en cualquier persona y una familia es experta en ello. Incluso a avanzadas edades, padres de 80 con hijos de 50  crean su influencia. Cada detalle que se presenta a nivel familiar, sea consciente o no consciente hace parte de la información que conforma los insumos que cada persona usará para la mencionada objetivización de ideales.

  • Largos años de educación: Dejando a un lado la familia, soltándole la mano a la mamá a la entrada del jardín desde el primer día se presenta tal vez el segundo mundo general para casi cualquier persona. Este es un mundo que pretende desde sus raíces ser idealizado, con una carga de conocimientos, experiencias y teoría que intenta ser aplicada para facilitar el desarrollo de otros seres humanos. Desde los primeros grados de pre-escolar y colegio hay portadores de saber trasmitiendo a un grupo de alumnos estos conocimientos teóricos y seguramente experimentados,  con el fin de aportar en el desarrollo de los niños y su futuro enfrentamiento con la vida real. Sin embargo hay dos puntos interesantes en esta posición: primero es claro que estas teorías experimentadas no fueron en su totalidad vividas por el mismo profesor o profesora. Esto quiere decir que son teorías y conocimientos transmitidos a través de otros módulos de enseñanza previos a los que el maestro tuvo que asistir y realizar experimentación asistida. La información que alimenta estos módulos de enseñanza (llámese universidad, o cualquier tipo de educación transmitida por otros para vida profesional) viene desarrollándose y actualizándose cada momento, con el fin de que los niños, que son los receptores finales, reciban lo que realmente se vive afuera. Es un modelo ideal, claro y efectivo hasta cierto punto, pero... son conocimientos que vienen cargados de temáticas sociales, religiosas, estructurales y generalizadas en un espacio, territorio o sociedad. A través de estas enseñanzas te explican cómo funciona la sociedad en la que naciste y tratan de abordar las reglas a las que se deben someter. Definitivamente, cada enseñanza dentro de cualquier proceso educativo contiene una carga con intereses asociados que implican parte del desarrollo de la objetivización de los ideales de cualquier niño o joven de la sociedad.

  • Los amigos temporales o de toda la vida: En este punto ya un ser humano en desarrollo comienza a construir un marco referencial que será la base de su desarrollo personal. Pero hay más, y más. A medida que un ser crece, la influencia familiar va disminuyendo, la influencia educacional se estandariza, y comienzan a sentirse otras influencias que definitivamente van a hacer parte vital del desarrollo de cada persona. Los amigos, compañeros, enemigos, conocidos, familiares lejanos, los del barrio, los de otros grados, los hijos de las amigas de la mamá o los amigos del papá, y así un gran núcleo de personas que se acerca a cada quién en una vida aportan en diferentes medidas a la construcción de cada uno. Algunos llegan a ser llamados amigos, por los cual se les da un mayor valor y significado; otros impactan de tal forma que son usados como referencia así sólo sean conocidos, lejanos o incluso virtuales; y otros que se adentran tanto en la vida de una persona que se terminan convirtiendo en familia. Todos y cada uno traen sus propias experiencias y conocimientos, basados en unas de las etapas ya mencionadas o incluso en otras que aún no hemos conversado. Pero hay algo interesante en este nivel, y es que como seres humanos pretendemos idealizar y modelar otros desarrollos. A veces sentimos que algunos modelos familiares, sociales o generales son mejores que los nuestros, y eso nos conduce a tratar de aplicar acciones o pensamientos de esos modelos. Es nuestra etapa de "rebeldía" donde colocamos referencias que nos proponemos alcanzar. Tribus urbanas, grupos políticos, deportivos, religiosos, o de intereses comunes, son espacios acordes a lo que vivimos desde el principio o en contra a ello pero que ahora hace parte de nuestros intereses. Estos espacios evidentemente referenciarán formas de actuar, de vestir y de pensar. De este modo llegamos a que estas personas, amigos cercanos o lejanos, virtuales o reales, vienen con ideales y pensamientos que de cualquier forma aportarán a la objetivización de nuestros ideales.

  • Raíces y territorio influyente: En este punto pensamos que ya tenemos nuestros objetivos claros, pero debo decir que nos faltan puntos. Este en específico es bastante fuerte a la hora de nuestra toma de decisiones. El territorio en el que nacemos o vivimos gran parte de nuestra niñez es un punto que no se puede dejar de lado. Cada territorio, aunque esté siendo mediado por aspectos de globalización, tiene definidas sus raíces, formas de hacer, tradiciones, religiones, formas de vestir y hasta de hablar. Este punto impacta en decisiones y el desarrollo personal de cualquiera desde la niñez, y evidentemente constituye un nivel de influencia bastante agresivo. Cada acción política o religiosa que el territorio donde se nace o se vive trae una carga generacional muy definida, muy del territorio al cual se pertenece. La reacción general ante esto a través de la historia es seguir estos pensamientos muchas veces milenarios, y se integran a cada quién de forma que aunque en algunos casos se intenta ocultar se convierte en innegable. Cada una de estas influencias, transmitidas por familia, educación, cercanos o el mismo territorio en general evidentemente hacen parte de la objetivización de ideales de cada quién.

  • Noticias de medio día: Este último nivel, pero no más importante, representa hoy en día un gran porcentaje de influencia en cada ser humano. Al hablar de medios de comunicación se habla de todo lo que al rededor influye de manera masiva, empezando históricamente con medios impresos, radio, televisión y hoy el gigante monstruo del internet por donde comparto este escrito. En este punto, con una gran cantidad de referencias adscritas a cada ser, con personalidades formadas y llenas de carácter, se expone la persona a una gran cantidad de información sin filtro, llena de intereses asociados a los objetivos de otras personas, sociedades o poderes generados. La cantidad descontrolada de información por estos medios supera con creces la suma de los cuatro niveles anteriores, lo cual presenta de una forma fácil, sencilla y dinámica recursos, formas de hacer, ideologías y pensamientos profundos con bases o sin bases que de forma indiscutible objetivizarán los ideales de todos los usuarios.



Entonces, cuando la objetivización de los ideales de una persona se da como proceso influenciado por tantas variables, ¿qué se puede pensar de la trascendencia del significado de la vida de alguien?. Es muy difícil, prácticamente imposible crear objetivos de vida nuevos, que no vengan de intereses generacionales, o de poderes personales que controlan el flujo de información. Vemos casos donde los medios masivos borran los conocimientos y tradiciones territoriales, casos donde la familia prohíbe o condiciona la educación, casos donde los amigos convencen y alejan de familia y muchos otros que relacionan los nombrados niveles de influencia. Estas relaciones se basan en intereses, de preservación, salvaguarda, poder, imagen o cualquier otra excusa que se le ocurra. Entonces, queda claro que el el hecho de decidir una carrera, una relación interpersonal o una compra ya viene mediada por una serie de influencias indetectables. Entonces, vuelve la pregunta, ¿cuál es el objetivo real de la vida?.